Y mi única esperanza será
recrear nuestro futuro a través de esta pequeña variación de la pared en donde
te puedo recibir sin que estes, donde te puedo observar sin verte, dónde te
puedo tocar sin acariciar tu piel; es allí donde nuestro presente se
desarrolla, por que te empiezas a ir sin irte y no soy digna de estar a tu lado; pues respetar tu memoria devendrá en estar anclada
a este salón inmóvil; quizá en las noches te visite sin que me percibas mi
amado.
-Mientras me hallaba así en el
ejercicio de recordar-, cayó la luz; y la luz en este extraño lugar cae más
frecuentemente que en la tierra donde suelo habitar, justo cada 12 minutos y
entonces ya han pasado 7 noches mientras le recuerdo y ya han pasado 7 noches
mientras me transformo en algo que no soy,algo negro y sin mente,algo que asesina
y ama después.
Esa era yo en la noche de este
lugar; normalmente me despertaba en la noche para en el día olvidar mi delito,
posiblemente era yo, o no lo era, era una disyuntiva difícil de descifrar, pero
ahora soy yo oscura y con ojos de gato, lista para atacar y ver el occiso del
cual me debo alimentar, del cual debo recibir la energía para sobrevivir mi
dolor.
Entonces así me despojaba de
mis prejuicios, vistiendo mi rostro triste con una máscara y el pelo recogido,
por eso de la sangre y el rastro que queda después de que la sangre sale bajo
presión.
Mi pretensión y unica prioridad se volvió
destajar corazones y cerrar los cuerpos con paja, de príncipes incautos; así
como ese del cual amé pero no amo.
Entonces salí con cautela pero
sin medo de mi guarida, mi salón; debía aprovechar mis doce minutos afuera;
antes de volver a ser la misma que no mata.
Me veo en el reflejo de las dos
lunas que iluminan el agua y por un momento sé quien soy, pierdo toda noción de mi naturaleza carnal, y veo
ante mi rostro la realidad de lo que me convertí sin sentirlo o sin saberlo.
Una sensación de desesperanza
rodea mi cuerpo, y quiero morirme, no quiero estar aqui, busco regresar, pero
no tengo fuerzas; de pronto caigo y duermo profundamente.
Momentos, días o lunas después
me encuentro en el mismo salón sin saber como o porque termine de nuevo allí,
lo que sí recuerdo es que quede tendida en el suelo viendo las paredes llenas de cartulinas y adornos de un salón
que me recordaba a mi grado 4, cuando estaba en el colegio en la primaria.
-Quedó con la sensación de sed en la boca por acabar con
las esperanzas de unos cuantos príncipes ilusionados-
-No logré mi cometido esta
noche y debo descansar, estoy sin fuerzas-.
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