sentada de nuevo en el
sillón Mientras me adormecia , imagenes
en mi cabeza me conducían al lugar donde
siempre encontraba aquel chico. Era un salón ubicado en medio de un bosque
oscuro con árboles altos y un silencio impenetrable, solo se escuchaba el
crujir de las hojas.
decidí salir y buscar la
persona que generaba esos sonidos; sabía que era el. , cuando llegue hasta unos
10 metros fuera del salón solo veia hojas por montón, pero de repente mi cabeza
hacia sonidos extraños y decidí romper las hojas para calmar mi ansiedad, me
senté un rato en los árboles y vi una silueta que se acercaba al salón,
estaba mirándome. Era un hombre alto y fornido. La luz de la luna dejaba ver
unos vaqueros, una camiseta ceñida a su musculoso cuerpo, su cabellera larga y
sedosa.
Aunque asustada por su
imponente aspecto, sentía la curiosidad por entablar una conversación y esta
vez estaba dispuesta a conocer el porqué estaba aquí. Pero, cuando iba a pronunciar el primer y último
hola de la noche, el eco de un disparo estremeció mis oídos. Su cuerpo se
desplomó en el suelo y una lágrima recorrió mi mejilla, quise correr hacia él y
gritar -Levántate- pero, alguien irrumpió en el salón.
Comentarios
Publicar un comentario